Guía para hacer tu portal más accesible para todos los vecinos

La accesibilidad en los edificios no pasa solo por realizar una obra, pasa por entender que tenemos derecho a movernos por nuestro hogar con libertad y seguridad. Además, todos nos haremos mayores, por lo que trabajar la accesibilidad en los edificios y entornos es asegurar una vejez más activa y plena.

A pesar de ello, la realidad muestra un reto evidente: el 77% de los mayores de 65 años con movilidad reducida tropieza a diario con barreras arquitectónicas. Por suerte, muchas de las mejoras necesarias están claras y respaldadas por la normativa de accesibilidad vigente en España. A continuación, te mostramos cómo evaluar tu edificio y qué pasos dar para convertir tu portal en un entorno accesible de verdad.

Paso 1: Realizar un diagnóstico de accesibilidad del portal

Antes de pensar en reformas, es importante observar el portal con la mirada puesta en las personas que más dificultades encuentran para entrar o salir del edificio. Como ya habíamos comentado antes, esto no se cumple en la mayoría de los casos por los que identificar las barreras es el punto de partida para saber qué intervenciones serán útiles:

  • Escalones en la entrada, incluso cuando son pequeños. Un desnivel de más de 2 cm ya puede impedir el paso (RD 505/2007).
  • Rampas demasiado inclinadas o sin descansos.
  • Puertas estrechas o difíciles de abrir que requieren fuerza o maniobras complicadas.
  • Vestíbulos y pasillos estrechos que no permiten el giro o el paso cómodo de una silla de ruedas (CTE).
  • Iluminación pobre o sin sensores.
  • Ascensores inexistentes o poco accesibles. Este es uno de los mayores motivos de dependencia: un 74% de las personas con movilidad reducida necesitan ayuda para salir de casa.
  • Accesos a garajes y trasteros que no siguen un itinerario válido a pesar de ser zonas muy usadas en el día a día.

Como ya os habíamos avanzado en Fundación Mutua de Propietarios, más de la mitad del parque residencial español se construyó sin criterios claros de accesibilidad en los años 80 por lo que muchos portales y zonas comunes de los edificios de viviendas necesitan mejoras y adaptaciones. No obstante, no todo es negativo, la normativa actual facilita que las comunidades de propietarios realicen estas adaptaciones cuando son necesarias.

Paso 2: Intervenciones básicas para hacer un portal más accesible

Las soluciones pueden variar según la estructura del edificio, pero todas persiguen lo mismo: crear un itinerario accesible y seguro. El marco legal español es el siguiente:

  • Criterios de accesibilidad marcados por la ley en el RD 505/2007
  • Exigencias de diseño seguro y funcional en el CTE
  • Obligación de eliminar barreras que afecten a mayores y personas con discapacidad exigidas por la Ley 51/2003 y Ley 8/2013.

Eliminar escalones y garantizar un itinerario accesible

Es uno de los elementos clave porque afecta directamente a la autonomía de las personas. Cuando no se puede suprimir el desnivel, la rampa debe cumplir:

  • Pendiente moderada y constante según marca el RD 505/2007.
  • Ancho mínimo que permita el paso en silla de ruedas.
  • Descansos intermedios si la rampa es larga.
  • Pavimento antideslizante.
  • Rejillas con aberturas muy pequeñas para evitar que se atasquen ruedas o bastones.

Para muchas personas mayores, una rampa bien diseñada marca la diferencia entre poder salir de casa cada día o no hacerlo.

Zonas de paso accesibles

Las puertas del portal deben abrirse con suavidad y ser lo suficientemente anchas para permitir el paso sin riesgo. Se recomienda:

  • Puertas con luz libre mínima de paso suficiente para una silla de ruedas.
  • Apertura con poca fuerza (CTE).
  • Tiradores accesibles y ergonómicos

Siempre que sea posible, las puertas automáticas son una mejora muy significativa que aumenta la autonomía y reduce la dependencia diaria.

Adecuación del vestíbulo y zonas de circulación

El vestíbulo es el punto de transición entre la calle y el interior del edificio. Para garantizar su accesibilidad:

  • Los pasillos deben tener el ancho suficiente para permitir giros amplios.
  • La iluminación debe cubrir correctamente todo el trayecto, idealmente mediante sensores de presencia que evitan buscar interruptores.
  • Se recomienda utilizar señalización clara y con contraste cromático para facilitar la orientación.

Muchas caídas ocurren en estos espacios por falta de luz adecuada o suelos resbaladizos, especialmente en personas mayores.

Accesibilidad en garajes, trasteros y zonas comunes

Estos espacios suelen quedar en segundo plano, pero son parte esencial de la vida diaria del edificio. Aquí también debe existir continuidad en el itinerario accesible.

  • Los pasillos deben permitir maniobrar sin dificultad.
  • Las puertas deben ser accesibles y fáciles de usar.
  • La iluminación automática aumenta la seguridad y evita tropiezos.
  • Las plazas accesibles deben estar cerca del acceso al portal (RD 505/2007).

Para quienes utilizan andadores o sillas de ruedas, estas pequeñas mejoras suponen un gran cambio en su autonomía diaria.

Ascensor accesible: obligación y requisitos normativos

El ascensor influye en la autonomía de los vecinos. La Ley de Propiedad Horizontal señala que su instalación es obligatoria cuando lo solicita una persona con discapacidad, movilidad reducida o mayor de 70 años.

Para ser accesible, debe cumplir criterios como:

  • Cabina amplia para permitir giros completos.
  • Puertas automáticas.
  • Botoneras a altura accesible, con braille y relieve.
  • Avisos sonoros que indiquen cada planta

Cuando no puede instalarse un ascensor, se puede optar por plataformas salvaescaleras, que deben ser seguras, estables y funcionar, aunque haya cortes eléctricos.

Paso 3: Cómo financiar las obras de accesibilidad

La financiación suele ser un tema que preocupa a las comunidades, pero existen recursos para facilitar estas obras. Además, la Ley de Propiedad Horizontal establece que todos los propietarios deben contribuir a las reformas necesarias para garantizar accesibilidad, independientemente del uso. Las comunidades de vecinos también pueden apoyarse en

Mejorar la accesibilidad del portal es una inversión que transforma la vida diaria de la comunidad y revaloriza el inmueble. Actualmente, el 75% de las personas mayores dependen de un familiar para tareas cotidianas, por lo que construir portales accesibles evita riesgos y mejora la calidad de vida de las personas.

No lo dudes, hacer tu edificio más accesible cambia la vida de tus vecinos. En Fundación Mutua de Propietarios ponemos a tu alcance los recursos para que ese cambio sea posible.